
Ha de llegar mañana o pasado...no lo sé , las cosas en la vida llegan cuando llegan, cuando es su tiempo y nada podemos hacer para adelantarlas o detenerlas...es vivir sabiendo que llegaran y que algunas situaciones se terminan para siempre y otras llegan. Me he ido recoiniciliando con el pasado...nunca no existe, jamás tampoco. De niña me enamoré platónicamente de dos niños de mi escuela, nadie lo supo nunca, nadie lo vió jamás en mi mirada. Cuando las hormonas se te crecen...se te aglutinan en la nuca, en la garaganta y se derraman por el sudor, escribía versos idiotas encuadernos secretos , planas de " te amo fulanito" imbécil, había que ocupar el tiempo del camión que me llevaba a la escuela de música desde la casa....!pasaron tantas cosas por mi mente en esos camiones¡...Desde que me subía en la esquina de mi casa cruzando el camellón lleno de tierra, hasta que llegaba a la otra terminal en el centro de la ciudad , se hacía casi dos horas...era muy aburrido, COLOMBIA-MERCED, decía el letrero de la ruta. Subían y bajaban decenas de gentes en el trayecto, yo tenía entonces la tercera infancia a flor de piel y la pubertad brotándome con barritos en la cara, sentía que las personas lo sabían, que era mi mala suerte, que sería descubierta con mi pequeño brasier cubriéndome los pechos, que mis libors de ejercicios para piano se apretaban contra mi tratando de tapar la verguenza, la sombra , la anulacion del alma.Me sentía sola, ¿ a quien le importaba?, mis hermanas usaban brasier hacia ya mucho tiempo, podrian ser cómplices de mi penar.
A las tres de la tarde caminaba dos calles viejas y grises para llegar a la puerta. Mis piernas flacas, mi pelo enredado, mi entraña acongojada, esa era yo.

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